‘Otras mujeres’, imágenes y experiencias sobre la no maternidad

Rocío Flores, Lunes 13 de Noviembre de 2017.

Ser madre en México y en muchas partes del mundo parece un requisito para sentirse plenas, incluso suele verse como una necesidad, un instinto  natural o un mandato social, pero no lo es, al menos no para todas las mujeres.

La maternidad es un discurso dominante que ha ido introyectando esa necesidad, pero ser madre o no serlo es una decisión personal, coinciden en entrevista, la fotógrafa Judith Romero, la curadora Rían Lozano y la directora del Grupo de Estudios sobre la Mujer Rosario Castellanos (Gesmujer) Ximena Avellaneda.

Judith Romero inauguró este fin de semana la muestra fotográfica Otras mujeres, en la que visibiliza, a través de imágenes y testimonios recogidos en diferentes países, las percepciones, argumentos y experiencias de 10  mujeres que decidieron libremente no seguir esta idea que convierte a la (buena) mujer en sinónimo de madre.

Colocar en la esfera de lo público la posibilidad de reflexionar y visibilizar este tema implicó para la artista un largo proceso de autoexploración, de investigación (que aún no concluye) y un trabajo creativo a través de la Fotografía.

A la par,  la creadora realizó un proceso de desnaturalización de estereotipos y prejuicios, como el egoísmo o aquellos que consideran que no ser madre, anula su posibilidad de sentir amor hacia las niñas o niños, lo cual explican, es completamente erróneo.

Judith se encontró con más de una decena de mujeres  con diferentes contextos socioeconómicos, geográficos y de sexualidades diversas  pero que comparten entre ellas, la determinación de no ser madres. A pesar de esas diferencias, incluyendo las raciales, las une esta decisión,  “no son solo hechos azarosos y esto es lo interesante de la investigación”,  explica Rián Lozano, la curadora de la muestra, historiadora del Arte y Doctora en Filosofía y feminista.

A partir de los relatos,  la también  investigadora del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, identifica que estas mujeres tienen dos cosas en común, la primera tener que luchar mucho contra los prejuicios y todo el impacto que  la construcción de la buena mujer, relacionado con la idea de ser madre, tienen en nuestra sociedad mexicana y en la sociedad mundial.

“Estos prejuicios funcionan muy bien al capitalismo”, agrega.

Por otro lado destaca la capacidad, la voluntad y la valentía de alejarse de las cosas que no les funcionaban, sea familia, o entorno laboral.

Al final, señala la curadora, este trabajo permite reflexionar sobre la maternidad asociada a la soledad, “parece que la maternidad, es procrear y tener asegurado un futuro con alguien a tu lado. Parece que cuando no tienes un hijo te vas a quedar sola el resto de tu vida”.

Sobre la independencia destaca que existen mujeres profesionistas, que han decido un futuro en el que no tengan que estar enfocadas en otra cosas que no sea ellas mismas, lo cual no las separa de otros proyectos afectivos.

Rián explica que otros de los temas recurrentes en las protagonistas es el tema entorno a los derechos sexuales y reproductivos, muchas de ellas, hablan del aborto y en una situación como la que se vive actualmente en México, donde hay mujeres presas  por abortar, es fundamental pensar que es un derecho por el que hay que seguir luchando.

En su opinión, la exhibición de Romero representa un acto potente, que  pone en tela de juicio  un discurso patriarcal.

Considera que el arte es un espacio estupendo para colocar ciertos discursos que parecen ajenos a la sociedad, pero que con el recurso de la parte sensible permite llegar de otra manera a un número más amplio de personas.

Esta muestra, reconoce, parte de un proceso exploratorio pero tiene un compromiso político  y éste es la decisión de no ser madres.

Avellaneda coloca este tema en el contexto de Oaxaca, expone que es un tema que se aborda poco en el estado, pero que es fundamental pues tiene que ver con los derechos humanos inherentes a las mujeres, el de decidir sobre su cuerpo.

“En Gesmujer somos defensoras y hemos  propiciado esta discusión que poco se ha dado, pero que reconocemos.  Actualmente las jóvenes ven la posibilidad de no ser madres como una realidad”.

¿Cuál es la función de la maternidad en este sistema, para qué les sirve ser madre al sistema patriarcal? se les cuestiona.

Todas sonríen,  toman aire, suspiran y explican.

Dentro del sistema  patriarcal ser madre parece un mandato para las mujeres, esto ha convenido a los sistemas e instituciones como la familia y la iglesia, quienes han definido y reforzado esa forma de pensar, pero la realidad nos lleva a situaciones patéticas, vemos a mujeres que se tienen que enfrentar de manera violenta a la maternidad, sin desearlo , con consecuencias horribles para ellas  y para los niños o niñas que han procreado, explica la directora de GesMujer.

La  maternidad ha servido al sistema para mantener a las mujeres dentro del ámbito privado, en el cuidado de los hijos y eximir a los hombres de esa responsabilidad con el argumento de que aportarán al sustento, pero el tiempo nos ha  mostrado claramente otra realidad, ni hay tal sustento ni  tal presencia de los hombres, por el contrario se han eximido de la crianza  relegando ésta totalmente a las mujeres.

La moral hegemónica nos dictó desde pequeñas la maternidad como un mandato, pero a medida que vamos creciendo la acomodamos  a nuestra vida, a partir de las experiencias propias y posibilidades vitales, apunta la comunicadora Anel Flores y agrega, la no maternidad es una tendencia -no una moda como dicen algunas revistas- porque siempre ha existido.

Judith Romero visibiliza lo existente y su exposición se convierte quizá en un hecho inédito en Oaxaca.

El MACO le abrió las puertas para hacerlo público. Su directora Cecilia Mingüer señala, “es necesario revisar algo que muchas mujeres sabemos, y nadie ha hecho públicamente, la posibilidad de explorar qué piensan y cómo se sienten con la presión de las amigas, la familia, con la pareja…”

Otras mujeres, forma parte de Red FotoMéxico 2017, y permanecerá en exhibición en el Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca (MACO), hasta el 11 de enero de 2018.

 

Fuente: Oaxaca Media y Oro Radio.

Comunicacion 13 noviembre, 2017 NOTAS, NOTICIAS 0 comentario(s)