El ABC y el tejido de la vida cotidiana
MARÍA LETICIA BRISEÑO MAAS*
“El ABC de la líder comunitaria: entrelazando saberes”, el cual nos presenta el Grupo de estudios sobre la mujer “Rosario Castellanos”, Asociación Civil, como parte del Diplomado en liderazgo y Gestión Comunitaria, nos lleva a la metáfora del tejido artesanal, minucioso, colorido, como rebozo de fiesta, en donde los hilos que bordamos todos los días se van entrecruzando con la habilidad de muchas manos, de muchas cabezas y muchas esperanzas.
Remite al tejido de manos zapotecas, mixes, chinantecas, de los diferentes grupos sociales, de todas las lenguas, de todas las comunidades, sin excluir.
Es un documento que no tiene las grandes pretensiones teóricas ni de disquisiciones académicas abstractas; por el contrario, se dirige a la práctica, al corazón de la vida cotidiana de mujeres y hombres, sobre lo que saben, lo que creen, lo que esperan, o bien lo que pueden aportar para mejorar sus propias historias y las historias de sus comunidades, sin esa distinción rígida de saberes superiores y saberes inferiores.
Se habla a los corazones y a las inteligencias comunes, con claridad y sencillez, para convocar a un trabajo participativo a favor de la salud, de la educación, para la erradicación de todo tipo de violencias, para hacer mejores comunidades, para tejer entre todas y todos, un manto democrático muy cercano a lo que deberíamos vivir cada día. Este esfuerzo nos demuestra que los líderes mesiánicos no existen cuando comprendemos la posibilidad transformadora de cada una de nosotras, de nosotros, con nuestros actos, nuestras palabras, con las semillas que esparcimos en las aulas, en las calles y en todos los espacios públicos.
La lectura de este ABC que nos trae GES Mujer, nos permite comprender que este tejido nuestro, tiene hilos sueltos que hay que seguir liando, que no tenemos que inventar las grandes soluciones o pedir que vengan desde arriba. Con humildad, basta voltear a los lados, al trabajo que de mucho tiempo atrás desarrollan los pueblos indígenas para mantener su cohesión social, al trabajo que se hace en las colonias, en los centros de trabajo, en las plazas.
El documento nos inspira a renovar nuestras relaciones a través del respeto a las ideas de todas y todos, de los saberes, de soluciones que no solo parten de mentes de científicos inalcanzables, sino de las soluciones que nos procuramos en la vida cotidiana, aquellas que se construyen en la cooperación, en la solidaridad en la esperanza, pero también en la certeza de que la construcción de mejores comunidades incluyentes y solidarias, pueden permitir el hilado de mejores mundos, o de mundos en donde quepan muchos mundos como bien dicen los hermanos de las montañas chiapanecas.
La guía de trabajo “El ABC de la líder comunitaria: entrelazando saberes” está diseñada a partir de aquello que en la academia se denomina metodologías de aprendizaje participativo. De manera clara, sin formalismos ni palabras oscuras, recaba con una rigurosidad científica, la experiencia y el conocimiento de mujeres y hombres en el tema, reconociendo que todas las personas somos portadoras de saberes, que a partir de los saberes acumulados se generan condiciones para aprender nuevos conocimientos y que de la reflexión y el análisis se pueden construir aprendizajes que sean apropiados no sólo para la razón, sino que se vuelvan parte de la vida de las personas, de sus almas al guiarlos a la apertura de nuevos caminos, a la ampliación de horizontes.
El “ABC” toca temas como la igualdad y la equidad de género, la interculturalidad, la salud, los derechos sexuales y reproductivos, la prevención de la violencia en el noviazgo, la participación y la gestión comunitaria, de los jóvenes, los pueblos indígenas, los y las descendientes africanos.
En la presentación que registra el Grupo de estudios sobre la mujer “Rosario Castellanos” al interior de la guía, se habla de una identidad compartida, de mujeres tejedoras de sueños, de justicia y libertad. En ella convocan a compartir conocimientos construidos de manera colectiva por intelectuales, académicas, maestras, promotoras comunitarias, mujeres indígenas, educadoras populares, así como por mujeres que desde sus comunidades han aportado sus experiencias, conocimientos y propuestas, en fin, mujeres que día a día aprenden, comparten, enseñan y vuelven a aprender sobre sus derechos, la forma de ejercerlos y de colaborar en su defensa.
El ABC apertura posibilidades al señalar que los ciclos no terminan, se reinventan cada día en un tejido que como la vida misma, se extiende a través de generaciones.
Como apuntan las compañeras de GES Mujer, El camino sigue, no se agota y es a través de El ABC de la líder comunitaria: entrelazando saberes que han ido “descubriendo nuevas formas de pensar y sentir nuestros derechos, nos apropiamos de ellos, no solo con la cabeza, sino que los vivimos con todas las emociones que podemos sentir, desde las que nos provocan situaciones de injusticia y discriminación, hasta las que reconocemos como esperanzadoras al saber que la vida puede ser distinta para las mujeres y los hombres, que puede ser mejor. Se trata de descubrir también con el corazón, con la voluntad y la esperanza de que todas y todos queremos y merecemos un presente y un futuro mejor”.
*Intervención en la presentación de la guía “El ABC de la líder comunitaria”. Ciudad Universitaria, UABJO. **Profesora-Investigadora del Instituto de Ciencias de la Educación. Integrante del Sistema Nacional de Investigadores.
Discurso leído durante la presentación de la Guía “El abc de la líder comunitaria: entrelazando saberes”. 28 de febrero del 2014
